jueves, 5 de noviembre de 2009

Frenos

Estas son las propiedades que debe reunir una buena pastilla de freno:


Alta Duración: Underlayer termal. Desarrolladas para que cualquier usuario, incluso los que se dedican a competición, puedan disponer de ellas durante miles de kilómetros sin que se cristalicen los forros.


Disipación del Calor: Estas pastillas deben llevar una capa interior térmica que ayude a la dispersión del calor cuando la fricción es alta.


Nula transferencia del calor: Al resto de los componentes del sistema de frenos, latiguillos o pinzas.


Eficacia en cualquier circunstancia:

Es el compromiso más difícil de lograr para los fabricantes.

Una pastilla puede ser extraordinaria cuando se la exige al máximo, pero ineficaz en tiempo frío o con el tráfico habitual en las ciudades. La máxima resistencia a la temperatura debería llegar por lo menos a los 650º.



Mínimo efecto abrasivo: Este defecto no es suficientemente valorado, puesto que algunas pastillas consideradas de alto rendimiento desgastan prematuramente los discos de freno. Un coeficiente de fricción de 0,46 puede ser muy bueno para competición, pero al terminar la carrera habrá que cambiar pastillas y disco.


Resistencia al fading: Se trata de un efecto negativo que se produce cuando la pastilla y el disco están muy calientes. Una pastilla de mala calidad carecerá en estos momentos de cualquier eficacia y será imposible detener el vehículo.


Ecológicas: Aunque el amianto está ya prohibido en la composición de las pastillas de freno y embrague, todavía es posible encontrar repuestos piratas que los incorporan. Elija aquellos que lleven resina termotratada y fibra especial de carbono.

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