miércoles, 27 de enero de 2010

¿Cuándo es el próximo servicio para su vehículo?


¿Cuándo es el próximo servicio para su vehículo?

Ferrari y su Historia

Febrero de 1898. En la ciudad italiana de Módena, Alfredo Ferrari y su esposa Adalgisa celebran el nacimiento de su segundo hijo, Enzo.  Alfredo es metalista y quizá sueña con una carrera de ingeniero para su hijo. 


Quién le iba a decir que un día Enzo daría fama mundial a su ciudad natal como el lugar de origen de los autos deportivos más venerados del mundo.


El joven Enzo pronto soñó con convertirse en periodista, hasta que, a los 10 años, acompañó a su padre a ver la carrera Coppa Florio.  Desde aquel momento supo que sería piloto de carreras. Durante la década de 1920 compitió en acontecimientos tan célebres como la Targa Florio, aunque su delicada salud le impidió cosechar grandes éxitos.  Cuando nació su hijo Dino, en 1932, Enzo empezó a trabajar como director de equipo de carreras, un trabajo que se adecuaba mejorar su perfil.


Ferrari había trabajado para Alfa Romeo, que le permitió formar su propio equipo de carreras.  Así, durante la década de 1930 la Scuderia Ferrari fue en efecto el equipo oficial de Alfa.  Tuvo mucho éxito hasta que los colosos alemanes Mercedes-Benz y Auto Unio invadieron los grandes premios.

Poco antes de estallar la Segunda Guerra Mundial, Ferrari volvió a trabajar para Alfa Romeo, pero pronto empezaron las divergencias con la directiva y decidió marcharse para crear su propia escudería.


El acuerdo de despido con Alfa Romeo impedía a Ferrari utilizar su nombre en un auto durante cuatro años, por lo que fundó la asesoría técnica Auto Avio Costruzione.  En 1940, dos autos de esta marca participaron en la carrera Mille Miglia.  Luego se interpuso la guerra.  Cuando se restableció la paz, en 1945, Ferrari ya podía construir sus propios autos.  Acababa de nacer una leyenda...

Los Cables de las Bujías


UN AMIGO INSISTE EN QUE PONIENDO UNA BOBINA MÁS POTENTE AUMENTARÍA LA CHISPA DE LAS BUJÍAS Y POR ELLO LA POTENCIA.
¿CUÁL DEBO PONER, QUIZÁ LA DE UN AUTOMÓVIL MÁS POTENTE?

Las máximas negligencias y malentendidos son siempre relativos a los cables de las bujías, y para entenderlos hay que compararlos con un afluente de agua. La electricidad, al igual que el agua, siempre buscará el camino que menor resistencia le ofrezca y esta debilidad la puede encontrar en un cable de bujía aplastado, retorcido o húmedo.


Existen cables elaborados con silicona y caucho que no son la mejor solución, ya que ofrecen mucha resistencia al paso de la corriente. Lo ideal es que sean cien por cien de silicona, ya que en éstos no hay fugas ni siquiera a altos voltajes. 


Teniendo en cuenta que la corriente que va a llegar a las bujías depende básicamente de los cables, no existe ningún motivo que justifique el tenerlos viejos, con grietas o de baja calidad. Ahorrar en ellos es tirar el dinero.


Una bobina excesivamente potente producirá sobrecalentamiento de las bujías y la consecuencia inmediata es la aparición del autoencendido y su secuela de daños serios. Además de esto, los gases no se quemarán completamente y estaremos desperdiciando gasolina, la cual se irá por el colector de escape sin ser utilizada. Tendremos poca potencia y mayor consumo.


La única manera de que una bujía pueda dar el rendimiento correcto es que su forma de evacuar el calor inmediatamente sea la adecuada al motor, siendo esto especialmente importante en los motores turbo.


Si el grado térmico no es el adecuado y se sobrecalienta, es posible que se rompa el aislante central, deje de funcionar y la parte rota dañe la cabeza de la válvula e incluso raye el cilindo.


La mayoría de los automóviles llevan el mismo tipo de bobina, los de 50 CV lo mismo que los de 200 CV. Las que incorporan los automóviles de carreras no son aptas para los vehículos normales.

martes, 5 de enero de 2010